domingo, 2 de septiembre de 2012

Un breve ensayo sobre políticas públicas en ciencia y técnica




Por Andrés Ruderman
Físico
Universität Ulm
Ulm, Alemania

En la sociedad del conocimiento actual la idea de que el desarrollo de la ciencia y la tecnología son determinantes para la verdadera independencia económica de un país se ha vuelto hegemónica. Siguiendo esta corriente de pensamiento es que el gobierno ha hecho del financiamiento de la ciencia una política de Estado. Es por esto que hoy la discusión atraviesa un momento histórico particular, hoy no debatimos si necesitamos o no desarrollar el sistema científico, sino qué tipo de ciencia y tecnología tenemos que desarrollar.
Cuando buscamos profundizar en el debate actual sobre las condiciones actuales del sistema científico encontramos evidentes falencias, desde una desarticulación entre la “cosa científica” y la “cosa tecnológica”, hasta métodos de evaluación con objetivos desligados del compromiso con la patria.
Creemos que es importante discutir prácticas y usos que no aportan a los intereses nacionales, es por ello que planteamos que estas falencias no son simplemente dadas sino que forman parte de un tegido de reproducción de intereses y beneficios. Por un lado aquellos científicos que logran posicionarse en las estructuras académicas y desde allí se nutren de estudiantes y vastos recursos. Por otro lado, el pueblo en general que con sus impuestos financia a la ciencia sin que esto se traduzca en una mejorara de su calidad de vida, ya sea a través de la producción nacional de bienes tecnológicos o el acceso al conocimiento. Con estas palabras no queremos desmerecer el trabajos de nadie sino llamar la atención sobre prácticas que se creen justas pero que pueden llegar a no serlo. Y sobre todo reivindicar a aquellos que día a día intentan algo diferente a lo establecido por el status quo reconociendo y valorizando su importancia en la lucha de ideas.
El debate que pretendemos dar es discutir las condiciones, que durante gran parte de nuestra historia, han permitido que mantengamos una relación de dependencia tecnológica. A excepción de ciertas áreas como la agroindustria y la biomedicina o el desarrollo de la aeronautica, nuestro país depende del saber extranjero.
La dependencia tecnológica se ve reflejada en dos maneras centrales. La primera si un día las empresas automotrices, por ejemplo, deciden irse, nuestro país sería incapaz de producir automóviles ya que sabemos como armarlos, pero no cómo producir sus componentes. Lo mismo sucede en casi todas las áreas en las que se encuentren involucradas tecnologías de punta: computadoras, celulares, baterías, televisores plasma, camiones y un largo y aburrido etcétera. Por otro lado, la incorporación de procesos tecnológicos a la producción asegura un incremento del valor agredado de nuestros productos y una mayor calificación de la mano de obra llevando por un lado a una mejora de la balanza comercial y por otro a una mejor distribución de los ingresos generados.
Para salir de esta encrucijada necesitamos de inversión en tecnologías para la producción.Y necesariamente estamos hablando de grandes escalas de inversión. Nos referimos a las sumas de dinero requeridas para transformar el escenario productivo argentino, eliminar la pobreza estructural y generar una demanda de mano de obra tal que todos los sectores marginados puedan incorporarse a la producción de manera que las crisis de los tiempos venideros no produzcan hambre y concentración de capitales. Estamos hablando, por ejemplo, de los miles de millones de dolares que se mueven en el mercado argentino de la soja, o el financiero y que cada año se fugan al exterior. En definitiva, hablamos de intervención estatal a gran escala pues es el estado el único actor social con las características y voluntad para resolver el dilema argentino.
La conclusión obvia de todo lo mencionado, es que para salir del subdesarrollo, es imprescindible tener el control tecnológico de lo que se produce en el país. Sin embargo, es importante evitar que esta obviedad nos conduzca a un error: pretender poseer y conocer TODAS LAS TECNOLOGÍAS sin tener en cuenta la realidad del país en que vivimos. Debemos seleccionar cuidadosamente la forma de crecer en ciencia y tecnología que nos permita llegar a nuestra meta: la soberanía. Para eso es necesario conocer a fondo la situación científico/tecnológica argentina. Solo entonces será posible hacer proyecciones detalladas y exitosas.
Desde aquí y de acuerdo a nuestras posibilidades, trazaremos algunos lineamientos básicos, conceptuales, sobre los posibles modelos de desarrollo C-Ts.

Coyuntura actual

Antes de continuar, es necesario aclarar que si bien reconocemos el valor científico y tecnológico de las ciencias sociales, nos resulta imposible incluirlas en nuestro discurso debido a la complejidad y al carácter especial de su aplicación. Limitaremos nuestra propuesta, entonces, al campo de las ciencias duras.
Al hablar de modelos de crecimiento, es inevitable pensar en la planificación, que a nuestro juicio, es la forma más eficaz y eficiente de lograr nuestro objetivo utilizando nuestros propios recursos. Esto implica a su vez, pensar a la ciencia y la tecnología como entidades susceptibles de ser intervenidas y direccionadas.
Dentro de los organismos estatales dedicados a la ciencia, a nivel nacional, se destacan el nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia Nacional de promoción científica y técnica (ANCyP). Estos son claves en el diseño de políticas que nos permitan llevar a cabo los objetivos planteados y festejamos su creación y fortalecimiento pero hay una falla en sus políticas, que impide lograr los impactos deseados. El aumento de recursos en el sistema científico es un hecho innegable y absolutamente positivo, que se traduce en aumentos de sueldos, infraestructura, aumento del ingreso a carrera científica, becas, equipamientos, subsidios, etcétera. Pero la situación actual del país exige mucho más, si queremos transformarnos en una sociedad con mayor justicia social. Los aumentos presupuestarios de las partidas destinadas a los institutos científicos no fueron acompañados de un cambio de la política. Es necesario pensar proyectos donde la producción de conocimiento se encuentre íntimamente ligada a su aplicación. Es por ellos que estas nuevas políticas deben crear espacios nuevos donde los prejuicios hacia la aplicación tecnológica no tengan cabida. A su vez, necesario para la promoción tecnológica, es un cambio radical de los criterios de evaluación. Encontramos que el actual estado de la producción científica, centrada en la validación de las investigaciones a través de la confección de papers, no responde a las necesidades que presenta la realidad argentina. Vemos así a los sistemas de evaluación actuales como una de los principales motivo del proceso de disgregación del sistema científico teconológico. Por lo tanto, sólo más dinero no es la solución a las deficiencias argentinas en materia de desarrollo.
Ante este panorama, resulta muy tentador caer en la chicana al grito de: “Patria o Paper”; por muy divertido que sea, consideramos que es momento de ensayar otras cosas. Por ejemplo, podríamos preguntarnos cómo es que el conocimiento desarrollado nacionalmente se relaciona con la producción argentina, en qué la mejora, la cambia, la transforma. En definitiva, cabe preguntarse si los caminos elegidos en estos últimos años transforman en alguna medida la relación existente entre el sistema científico, por un lado, y el tecnológico, por otro, hasta llegar a ese sistema C-T amalgamado, claro objetivo nuestro.
Analizando en mayor detalle, la mayoría de los desarrollos se ubican dentro de las llamadas ciencias básicas. Según el actual esquema de interpretación del sistema C-T las ciencias básicas son el pilar del sistema, lo que nutre a todo, el lugar de donde todo emana y al cual todo vuelve, pero la historia, en nuestro caso, se termina ahí, sin resultar en una transferencia tecnológica. Son los institutos de investigación –CONICET, especialmente- los que se dedican a lo básico, pero son otros espacios los destinados a implementar el conocimiento y transformarlo en tecnología. Esta división es una cuestión de organización y no tiene porque ser mala a priori, lo que sí es malo a priori es la falta de flujos de conocimiento. En resumen, por un lado tenemos el sistema científico, prácticamente autónomo de la realidad, y por otro tenemos un sistema semi industrial, semi tecnológico que hace sus propias investigaciones en lo que considera necesario y luego las aplica. En definitiva, lo que criticamos es un sistema de evaluación basado en puntajes sobre revistas foráneas que a la larga sólo logra disociar la producción de conocimiento de su aplicación.
A este sistema disgregado se suma un elemento más: la introducción del CONICET en las universidades nacionales. Esto tampoco es malo a priori, pero las universidades empiezan a perder de a poco sus perspectivas de desarrollo territoriales y comienzan a reproducir la lógica del saber puro por el saber puro. En definitiva las universidades dejan de cumplir su rol.

 Proyectando

 Como primer paso pensamos en un sistema educativo que genere científicos versátiles, capaces de adaptarse y poder cambiar sus líneas de investigación dentro de sus propias áreas. Personas capaces de sobrevivir a una reestructuración del sistema, abocados al conocimiento y no a su porción del conocimiento. Para ello es necesaria una revisión íntegra de los planes de estudios y una adecuación de las carreras a las necesidades del medio, obviamente ligadas al retorno del rol territorial de las universidades nacionales como mecanismo de respuesta a las demandas sociales.
Por otro lado, es necesario vincular la producción de conocimientos con la producción de bienes y generar espacios regionales en donde las empresas puedan acercar sus requerimientos tecnológicos y obtengan respuestas. Contamos con excelentes institutos de transferencia tecnológica como INTI, INTA, CONAE o CNEA, que deberían ver incrementados sus recursos, para funcionar como el nexo necesario con el sector productivo. Si bien ahora la tarea de algunos de ellos es generar tecnologías a ser aplicadas, es importante generar un canal adecuado de demanda para las empresas; un proceso que aliente a la formación de posgrado de los profesionales que actualmente se desempeñan en ellas, ayudaría a conectar estos sectores, además de aumentar el nivel de conocimientos universitarios derivados al sector industrial. Fortaleciendo sobre todo el contacto con PyMEs
Así, entendemos por planificación el acto en el que un estado soberano decide la dirección que debe tomar el sistema C/T y designa áreas claras de alto impacto en la realidad productiva, social, ambiental y geopolítica. Estas áreas deben ser cuidadosamente revisadas y constantemente actualizadas, en pos de conseguir los mejores desarrollos para el país y la región. En definitiva, el estado debe hacerse responsable, a través de órganos especialmente diseñados, de la investigación básica y de su orientación, en función de los siguientes objetivos:
  • A largo plazo (energías, salud, industria espacial, desarrollos estructurales en general).
  • A mediano plazo erradicar enfermedades características de Argentina, incorporar valor agregado a los productos, control climático y de inundaciones.
  • A corto plazo: mejorar la competitividad y calidad de los productos regionales en el mercado interno e internacional.
Para esto se debe terminar con el autismo que aqueja a los diversos institutos, universidades o centros de investigación y permitir el flujo de conocimientos necesarios para el cumplimiento de las tareas indicadas. Es imperiosa la necesidad de generar canales de comunicación entre los diferentes espacios que hoy componen el sistema científico-tecnológico argentino pero también es necesario un cambio radical en la lógica imperante de la investigación científica: un cambio de paradigma epistemológico que nos permita abordar los temas interdisciplinariamente de una manera más natural, en donde se vincule el conocimiento con las demandas sociales para sacarlo de las torres de marfil en donde lo hemos guardado.
En resumen, lo que proponemos es abandonar la visión de la ciencia como pirámide invertida, en donde la investigación básica es donde se encuentra la mayor parte de los recursos. Como alternativa, proponemos un modelo en el que sin descartar los avances realizados, los desarrollos tecnológicos sean los objetivos y la investigación básica un eslabón más de la cadena, lo que permitirá un incremento cuantitativo y cualitativo del retorno hacia nuestra sociedad. Solo así conseguiremos un país inclusivo, con derechos sociales garantizados y con oportunidades para todos.

viernes, 31 de agosto de 2012

Coyuntura política


 Luis Bruschtein hacia una buena síntesis del sector más recalcitrante de la oposición política: “Un escenario aterrador: el Vatayón Militante está reclutando presos (y de los peores) para formar escuadrones de la muerte kirchneristas, La Cámpora está desarrollando una campaña de lavado de cerebros en escuelas y jardines de infantes, se nacionalizan empresas para esconder negociados obscenos, los movimientos sociales se han convertido en grupos de choque rentados por el Gobierno y la prensa libre está amordazada. Carrió dice que vivimos bajo una dictadura fascista, la diputada independiente (del PRO) Laura Alonso dice que todas las libertades y garantías individuales están en riesgo y un ex secretario de Cultura afirma que los militantes kirchneristas son peores que los nazis”.

Pretenden  instalar el  odio, porque se saben perdedores  democráticamente  en las urnas. Lo generan  para provocar salir del  formato democrático, y llevar a que se  diriman  ideas y proyectos de país,  no vía la discusión sino por medio de  la violencia. Crear  escenarios violentos y culpar de ello al gobierno K:  Indoamericano,  tragedia de 11,  asesinato de M. Ferreira, destrucción de instalaciones petroleras en Santa Cruz, amenazando  Biolcatti a la  Legislatura de La Plata para que no le  cobren  impuesto  a la tierra. 
La riña, no el debate. La descalificación y el insulto como La Nata contra Barone o las Cacerolas de la Sociedad Rural. Se ubica al Gobierno como el enemigo,  el lenguaje es bélico. Sectores de las fuerzas de seguridad,  residuales del aparato penitenciario,  amigos de Dualde para quienes pedía amnistía,  despechados por los Juicios de Lesa Humanidad se me ocurre que también como otros paran la oreja.
Colocar la  fuente del odio  en el gobierno de CFK, unificar desde allí, desde el odio que  por su naturaleza tiende a actuarse, a desbordarse en actos violentos que lo expresen. Ese odio tiene mucho de clasista, de discriminatorio, oligárquico  pone en juego un sujeto que se desvanece como el que está dejando paso en la reforma del código civil: el sujeto masculino, blanco, rico, católico como modelo declina frente a otro democrático, plural, laico, libre de  género, de alcurnia y de riqueza.
            Para esa línea rescatan y reviven a lo peor de la oposición como Carrio y  Cavallo,  no sin antes haber facilitado micrófono  al mismísimo Videla y a sus ideólogos  neoliberales en cuanto  programa halla,  al tiempo que protegen a Macri como su mejor figura, mientras   erosionan  las figuras del  mundo democrático como Safaroni o las Abuelas de Plaza de Mayo,   o a la eventual descendencia  política del K:  Kiciloc,  Boudou, La Campora, Moreno. ....
Si nos igualamos en la violencia como el mejor escenario para dirimir las diferencias, pierde el campo democrático y popular, eso es lo que buscan. El pueblo y la patria ya perdió buscando ese campo equivocado. No hay que dejarse tentar. Van a provocar hasta el cansancio en todos los sectores, ojo,  en todos los sectores,   una y otra vez.
¿Donde apunta el desarrollo del odio anti K? A  volver al modelo neoliberal de   Martinez de Hoz y  Cavallo cuya tropa reorganizan citándose últimamente en escenario agrario: Sociedad Rural y  Federación Agraria.  Lo gremial y lo político anti K, eligieron ser anti,  no pro nada.  En esta dirección la bandera del odio viene bien,   el grupo Clarín asi lo entiende y lo despliega en defensa de sus  intereses proponiendo  caos hasta diciembre para impedir ceder privilegios mediáticos.
Esos  sentimientos  corresponden a ideas como las de   Sand presidente del comité nacional de la UCR  afirmando  que  la AUP (Asignación universal)  los chicos lo usan  para drogarse, o las Del Sel el Comico del  Pro diciendo  que las chicas  de 13 años se embarazan para tener esa platita, o Biolcatti presidente de la SR anunciando que   el Gobierno  les facilita la compra de  TV plasma,  ven  Tinelli, y por eso votan a Cristina,  incluso  Pino Solanas diciendo que como en Salta  hay muchos analfabetos votan a Urtuvey.    O sea   drogadictos, pequeñas prostitutas, interesados pobres, analfabetos,    masa marginal, despreciable, lumpenes de lesa humanidad   apoyan a  CFK, todos menos  los  rubios  ojos azules, arios  militantes del odio del PRO,   Sociedad Rural  o el Opus Deis.
Les molesta la libertad porque el Otro se expresa, cosa que su visión impide, acostumbrado a la censura, a quemar libros, a poner 0 800, a  imponer sus puntos de vistas, porque la democracia y la libertad  no es para los drogadictos, las  pequeñas prostitutas,  los interesados pobres, los  analfabetos,    masa marginal y  despreciable, expresión de la barbarie por lo que no habría que trepidar en derramar sangre de gaucho en pro de la civilización.  
Pero  este odio tiene un encuadre mayor donde la democracia está en juego. Cuando presentan lo binario como realidad excluyentemente  demandada, no solo apuntan a negar la hegemonía en cada polo, negando  lo múltiple en pos de lo único, y aniquilando todos los matices para presentar los dos demonios como lo verdadero en disputa, sino que intentan borrar el escenario democrático como sistema,  y reducirlo al mundo en blanco y negro  que nos proponen.
Se trata de entender que han entendido que la democracia practicada a fondo, esto es extenderla a todos los frentes, a todos los campos,  en todo lugar,  territorio, institución o tema, ampliar la democracia,  practicarla abriendo la más amplia participación y representación posible a todos los sectores,  dando la bienvenida a todas las voces, todas las ideas, todos los credos, todas las religiones, todas las ideologías,  todas las contradicciones y conflictos, el vasto mundo de la política, devino contraproducente a sus intereses corporativos.
Hay que entender esto, porque es la razón por la cual empujan a que se diriman las diferencias políticas en el terreno no democrático, del agravio, la descalificación, el insulto, la violencia, la muerte, las provocaciones diarias. Saben que la democracia, lo entendieron en estos años de revolución democrática, que practicada a fondo pierden. Que este sistema no les conviene a sus intereses corporativos, porque permite ver sus entrañas, ver como cocinan la comida que dan de comer y cada cual  puede en consecuencia elegir  que plato comer, como dijo un pelado los otros días por la  tele.
Rechazan esta democracia y vienen por la democracia, pero la  entendida como un conjunto de derechos individuales sustentada por un estado pequeño que los avale.
Seguirán levantando  la bandera retorica de la democracia porque saben que eso conviene a la mejor tradición de todos los pueblos y naciones del mundo, entre quienes pretenden pasar camuflagados, pero que  la realidad de sus actos  desmienten porque la democracia que persiguen es la que identifican y se agota en los derechos individuales, no saben de solidaridad social. Allí quieren hacer pasar desapercibido  la trama del poder que representan, y tras el cual se ocultan tratando de  hacer pasar gato por liebre.
 Por eso buscan  que se corra el protagonismo político  hacia la contestación de sus provocaciones, que se ejecute esa agenda. Que se salga  del cauce democrático, normado, abierto, pluralista, participativo, porque a su interior pierden. Desnudan lo que son y lo que buscan, sus intereses y privilegios quedan expuestos,  la riqueza manchada de sangre   que  la trama de poder oculta, se devela.
Se han dado cuenta que con la democracia practicada a fondo como la impulsada por el K pierden, entonces tratan de presentarlo al K  como anti democrático para ir en realidad por la democracia. Por eso  lo comienzan a  asemejar  con lo mas antidemocrático: el fascismo, el nazismo, el stalinismo. Montar  provocaciones y operaciones mediáticas  y reales, tiene el sentido de hacer  ingresar al campo popular y gubernamental  a la violencia, que confirme de ese modo el clima  anticipadamente pregonado  de  anti democracia del K.
Para lograr cumplir con esa política  deben mentir, están obligados a tergiversar la realidad, para acomodarla a esa  imagen   antidemocractica  que refieren del K autoritario, censurador,  agresivo, crispador, dictatorial. Formato que exponen  las Cacerolas de la Sociedad Rural, con  letra de  los  Aguines,  cara de los La Nata, Grondona,  para  la satisfacción del stablisment económico financiero, que añora  el estado neoliberal por lo que manda aquellos al frente.

¡Con vida se lo llevaron, con vida lo queremos! A seis meses de la desaparición de Facundo Rivera Alegre



Y la procesión de disimiles rostros y colores se fundió ayer en un cordón humano que, al ritmo de la música y danza murgueril, ganó las calles y la plaza de la Intendencia, una vez más, empapelando la ciudad con la imagen de un joven que es padre, hijo y amigo. Facundo Rivera Alegre es el punto de confluencia, para que, al unísono, marchen por las calles jóvenes  y adultos exigiendo que la opresión y la violencia en cualquiera de sus formas cese de una buena vez. Pues, como bien se ha sostenido, la desaparición de Facundo es el punto álgido de un modus operandi perverso y pérfido para una sociedad que, en su mayoría,  ya ha dicho y sigue sosteniendo que el Nunca Más no será realmente concretado mientras sigan sucediéndose este tipo de inenarrables hechos. 

¿Cuántos Facundos que no conocemos gritan ahora en silencio, maldita paradoja, suplicando una libertad que les corresponde por derecho humano?

La Tosco Montonazo en el Evita, seguirá acompañando esta lucha en contra de la violencia y a favor de la vida.

Poco más de seis meses de la ausencia de Facundo Rivera Alegre.

“Lo estamos buscando, ayudanos”

lunes, 27 de agosto de 2012

¡Basta de violencia!


Frente a los diversos hechos de violencia que han venido viviendo los jóvenes de la vecindad el Campamento, los integrantes de la organización La Tosco Montonazo en el Evita vienen promoviendo, conjuntamente con los padres, jóvenes y vecinos interesados, instancias de taller para pensar y reflexionar sobre la violencia y la concepción de seguridad desde la cual se piensa y se acciona desde los estamentos de gobierno que debieran resguardar por el bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos y no abusar y avasallar los derechos de las personas discriminando o persiguiendo.

En efecto: ¿de qué hablamos cuando hablamos de seguridad?; ¿seguridad para quién?

Al plantear estos interrogantes claramente puede evidenciarse que, desde una perspectiva amplia, la seguridad es mucho más que bregar por cierta salvaguardia frente a hechos de robo, delincuencia o ilícitos de este orden. Pues, pongamos por caso, las personas que no tienen acceso a la salud, a la educación, a una vivienda digna, que no tienen acceso a agua potable, a energía eléctrica, están inseguras, más que nadie. Se encuentran a la intemperie, ante una sociedad que niega posibilidades de inclusión genuinas y un gobierno que soslaya sus derechos intrínsecos. Negándoles en gran medida la posibilidad de elucubrar un presente distinto, y mejor.
El sociólogo Zigmunt Bauman, siguiendo a Freud, empleó la palabra alemana “Sicherheit”, para referirse a la polisemia que conlleva pensar en la noción de seguridad:

<…que logra comprimir en un solo término un fenómeno complejo para cuya traducción hacen falta al menos tres vocablos: “seguridad”, “certeza” y “protección”> (Bauman, Z. En busca de la política; 2001)


Desde allí es que, desde la Tosco Montonazo en el Evita, venimos trabajando. Desde una concepción amplia. Viendo las herramientas y los derechos que los vecinos del Campamento y tanto otras personas y familias de barrios disímiles poseen para hacerse valer y para exigir, entre todos, que cese la discriminación y la criminalización por “portaciones de rostro” o por presuntos “merodeos”. Todos términos desmesurados en cuanto a su vaguedad e incoherentes en cuanto a como se operacionalizan por parte de la policía y los “fuerzas del orden”.

De allí que se viene trabajando fuertemente en una campaña para decir basta a tanto avasallamiento. Nos seguimos juntando. Trabajando colectivamente para ello. Para vivir mejor. Y para, como sostiene Galeano, “mañana no sea otro nombre de hoy”.

¡Los invitamos a formar parte. A sumarse a esta campaña institucional contra la violencia policial!




sábado, 7 de julio de 2012

Los gorilas y su tendencia a la "enfermedad holandesa"


Desburrandonos un poco...
Se conoce como la “enfermedad holandesa” al efecto que tiene sobre el tejido industrial de un país la sobreabundancia de recursos naturales. En efecto, el disponer de recursos naturales en
abundancia puede suponer un riesgo en el mediano y largo plazo debido a la posibilidad de hacer depender el sistema económico de un país a esos recursos.

El nombre de “enfermedad holandesa” se deriva de un episodio sucedido en Holanda a partir del descubrimiento de yacimientos de gas natural a comienzos de los años setenta del siglo XX y sus
efectos en la economía holandesa.

La sobreabundancia de recurso naturales generó un aumento de sus exportaciones. Este incremento de las ventas externas del gas natural provoco un importante flujo monetario hacia Holanda, lo cual se tradujo en una apreciación del tipo de cambio. La reducción del tipo de cambio a su vez implicó un abaratamiento de los productos industriales. Asimismo, la sobrevaluación del tipo de cambio se tradujo en una fuerte disminución de las exportaciones industriales.

Por lo tanto, el descubrimiento y la exportación de gas natural provoco una primarización de las exportaciones y un “boom” importador de productos industriales con valor agregado generando una desestructuración del aparato industrial holandés. Este fenómeno aumentaba la vulnerabilidad de la economía holandesa al depender cada vez más de la producción y exportación de un solo producto.

Si el recurso natural se agota o se produce una caída del precio del mismo a nivel internacional el flujo monetario se detiene y el país se encuentra sin un aparato industrial sólido y diversificado con el cual sostener el desarrollo de mediano y largo plazo. De esta manera, la “enfermedad holandesa”, es estructurar a una economía en la producción y exportación de un producto primario, lo cual generaría beneficios a corto plazo pero vulnerabilidad y dependencia para el mediano y largo plazo.

Este mismo fenómeno se produce en países fuertemente petroleros, en los que el significativo aumento del precio del petróleo provoca fuerte entradas de divisas generando una apreciación del tipo de cambio y por lo tanto una reducción de la competitividad externa del resto de las actividades productivas primarizando a la economía y a las exportaciones. 

El modelo “agroexportador” argentino desarrollado entre 1880 y 1930 fue una demostración de la “enfermedad holandesa”. La crisis de 1930 y la caída del mercado mundial se tradujo en el “derrumbe” del modelo y en la necesidad de desarrollar un nuevo modelo de acumulación conocido como la industrialización por sustitución de importaciones. 

Con mucho orgullo podemos decir que desde el 2003 uno de los pilares del nuevo modelo es la decisión de mantener un nivel de tipo de cambio capaz de estimular la oferta interna de bienes y servicios. En efecto, este esfuerzo por mantener un tipo de cambio competitivo en un contexto de fuertes superávits comerciales y de cuenta corriente, ha generado una ampliación de la oferta interna en sectores intensivos en mano de obra, que posibilitó la creación de más de cuatro millones de puesto de trabajo. No es menor destacar que, de estos nuevos empleos, los industriales ocupan un lugar central, no solo por la cantidad sino por ser uno de los sectores productivos con mas alto grado de formalidad, sindicalización, etc...

Otro pilar es la diversificación del destino de nuestras exportaciones en un mundo cada día más inundado de productos provenientes de los BRICS, un claro ejemplo de esto es la última misión comercial que tuvo como destino Angola, no podemos dejar de nombrar las políticas de protección de la industria argentina como el antidumping, licencia no automáticas y valores criterios entre otros, nos da la tranquilidad de saber que argentina no es víctima de la enfermedad holandesa a pesar de contar con una envidiable cantidad de recursos naturales y precios comodities cada día mas altos.