lunes, 18 de junio de 2012

La lucha cultural contra nociones instaladas en nuestra cultura que son una falacia

Si malo es el gringo que nos compra
peor es el criollo que nos vende
Arturo Jauretche
Dólar

Se puede pensar que así como se amplían derechos, como sucedió con la Ley de Matrimonio Igualitario, o la Ley del Peón rural, o la reforma del Código Civil y Comercial, y se marcha tras la reforma al Código Penal etc., volviendo más amplio, más justo, plural y democrático al país, también puede irse ampliando la soberanía monetaria y llegar a todas las transacciones que se realizan dentro del País, en pesos. E incluso ampliarlas en un contexto mayor realizando las transacciones comerciales de todo tipo en el marco de la CELAC, en moneda de cada país. China y Japón comentaba la semana pasada CFK, ya lo hacen, o sea demuestran que es posible intercambiar productos comerciales usando yuanes y yenes, y no dólares. De este modo un aspecto de la hegemonía mundial del gran imperio militar comercial financiero recibe y siente el impacto rebelde a una de sus naves insignias: el dólar. El Tesoro de los EEUU tiene la potestad de su producción monetaria pero básicamente tiene el poder de imponerlo como moneda de cambio mundial. Hoy está en retirada y todos los sectores dominantes se hacen los boludos, como no hacer mención alguna a que la 2º y 3º potencia económica mundial no utilizan el dólar en sus transacciones como China y Japón. Si hasta los europeos entre ellos no usan el dólar, crearon como bloque ‘el euro’, y que hoy también tambalea.
Son los viejos admiradores de ‘la gran democracia del Norte’, los que rinden tributo a la mirada imperial de EEUU, como socios del desarrollo en el patio trasero latinoamericano, y asumen el dólar como moneda insignia, no solo porque comercian productos con ellos sino porque se subordinan a sus mandatos y asumen su visión del desarrollo del mundo. Por eso quieren ser como ellos. Son el modelo a imitar. Es el 1º mundo que Menen soñaba para sí, lo aplicó siguiendo las recetas de Ronald Regan y el Consenso de Washington, trazó y comulgó ‘relaciones carnales con EEUU’. Y fundió al país. En este sentido Ruben Dri, dice: “Pertenecemos a una nación del continente latinoamericano que por mucho tiempo miró a Europa, que estuvo orgullosa de pertenecer a la órbita del imperio británico, llamándose granero del mundo, que en la década del ’90 abandonó a sus compañeros del Tercer Mundo, imaginándose en el Primer Mundo, ilusión que se disipó en forma violenta y catastrófica en las jornadas del 19-20 de diciembre de 2001”.
Hay que decir que la colonización monetaria no solo alcanza a las clases dominantes en el caso de Argentina sino que también a los sectores medios, a partir del impacto del proceso hiperinflacionario de la época final de Raül Alfonsín, comenzaron a ‘protegerse’ ahorrando en dólares y extendiendo las transacciones en dólares dentro del país, a la mayor cantidad de rubros: por ejemplo casas y departamentos se cotizaban en dólares, el metro cuadrado y los campos etc. La dolarización se extendió a las clases medias que de cara a sus opciones de representación política como clase o sector social, en su tendencia oscilatoria, eligieron mirarse mayoritariamente en el manejo de los sectores dominantes sobre cuestiones cambiarias, y tomaron el dólar, porque en realidad con ello completaban la mirada imitativa de los que mandan a quienes tenían como modelos, vivan en country, directorios o cascos de estancias. A la vez rechazan o eluden mirarse en el espejo que refleja la moneda de uso de las clases populares que es la moneda de su propio país. El peso pasa a ser una moneda subordinada a la adoptada desde el colonialismo monetario, enfrentando la soberanía monetaria argentina. Este es el punto.

Dólar-inflación

Se dice que es una estrategia contra la inflación irse al dólar. Mentira, en la década del noventa, el sector privado con un peso depreciado, uno a uno con el dólar y precios estables, duplicaron sus activos en dólares en el curso de esa década. No es que ante la inflación se van al dólar. Siempre están allí. Y en particular el sector exportador agrario. Ahora sacan a relucir la inflación, no reconocida o negada por el gobierno según afirman, y como sostienen que no solo es real sino escandalosa, se van al dólar como resguardo, así explican la corrida al dólar. Para comenzar, con el cuco de la inflación, hay que decir que sobre este indicador macroeconómico, también son tributarios del colonialismo financiero internacional. Joseph E. Stiglitz, premio nobel de economía, ex Economista Jefe del Banco Mundial, en su libro El malestar en la globalización, dice respecto de este tema que ‘El FMI tiene paranoia de inflación’, viven perseguido con eso, lo mismo que acá. Parece ser que el premio nobel, advirtió otro síntoma recurrente, que combinado con el síntoma local de TOC (trastorno obsesivo compulsivo) por el dólar, los mueve a apelar a esa moneda para cubrirse de un proceso inflacionario, que habita más que en la realidad, en sus propias cabezas colonizadas por el máximo organismo financiero internacional que padece de paranoia con la inflación, como los émulos del establishment local. J. Stiglitz que fuera también presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente de los EEUU Bil Clinton, analiza en el libro de referencia que el FMI recomendaba incluso a los propios EEUU que tenía en esa época una baja inflación, que suba las tasas de interés para equilibrar el proceso inflacionario, y dice el máximo Asesor Económico del presidente de los EEUU B. Clinton que, “EEUU no hizo caso al FMI. Ni la Administración de Clinton ni la Reserva Federal le prestaron mucha atención” afirma, y lograron –refiere- expansión económica. Claro que si el FMI le hace esa recomendación sobre la inflación a otro país que no tenga el poderío de EEUU, y no le da bola, le corta la cabeza, sino pregúntenle a las amenazas de Angela Merkel en la zona euro.

Devaluación del peso

Ni mini devaluaciones ni super devaluaciones que es donde instalan la discusión los contra del gobierno y algunos defensores. Unos y otros toman el alza de los precios como generador de un proceso inflacionario que dicen que el gobierno no reconoce. Es decir lo primero que se debe instalar es la vigencia cuando mas escandaloso mejor, de la inflación, y para eso la primera condición fue defenestrar al organismo estatal INDEC que calcula los índices estadísticos, sobre los cuales se definen cuestiones como la inflación. A partir allí imponen sus propios guarismos: ‘la inflación del parlamento’ (oposición política parlamentaria), ‘la inflación de la góndola’ CGT de Moyano) etc.
Antes, cuando no se hablaba de inflación, los gobiernos que en gran parte representaban intereses de la oligarquía nativa, terminaban favoreciendo al sector agro exportador. El mercado internacional donde comerciaban sus productos, les fue siempre favorable operando con un dólar alto y un peso bajo. Y así dictaminaban sus Ministros de Economías. Posteriormente ante procesos ya bautizados como inflacionarios históricamente, la solución era la misma, dólar alto y peso bajo, lograda por medio de una fuerte devaluación del peso. ¿Porque la devaluación del peso fue la receta histórica de todos los gobiernos ante crisis que respondían en su diagnostico a procesos inflacionarios?, Por una cuestión muy sencilla. Porque en esos gobiernos había fuertes intereses y representantes de la oligarquía diversificada con hegemonía del sector agrario, que recurren al comercio internacional en busca de precios mas rentables. Operar en el mercado interno les provoca menores utilidades, entonces afirman la existencia de un proceso inflacionario, lo agitan como estímulo pro devaluación, catapultado por sus economistas que entrevistan en la city porteña en todos los canales del grupo Clarín Nación, para hablar sobre la necesidad de lograr un peso depreciado, bajo, devaluado. Como no hay lo que buscan, generan pánico para provocarlo. 
Eso viene desde la generación del 80 del siglo pasado. Toda devaluación favorece los términos del intercambio al sector exportador, en detrimento de los demás sectores como el sector trabajo, que se perjudica ante la devaluación del peso, porque sus ingresos salariales se hacen en base a una moneda que al depreciarse pierde valor de compra, se reduce su poder adquisitivo, y necesita un montón de plata para mantener su poder de compra. Al depreciar el sector trabajo ganan muy mucha plata. Eso buscan, licuar los salarios. Moyano si no te avivas vamos mal, porque esta en juego en cada una de estas movidas el trabajo y la capacidad adquisitiva del trabajador. Ahora las movidas mediáticas para hacer entrar en pánico al sector medio en particular, y que todos corran al dólar, intenta instalar la idea de falta de dólares, no hay dólares, y ante eso surge el mercado negro de dólares y el gobierno debe devaluar, o endeudarse pidiendo prestado dólares. Asi se resolvería el problema. Con ambas pierde el pueblo y la nación. Veamos porque
  • Devaluación: supongamos un escenario de devaluación del 100 %, esto es que si con $ 5 comprabas 1 dólar, ahora se necesitaría el doble $ 10 para comprar 1 dólar. Entonces si por ejemplo, venden productos por valor de 1000 dolares, cuando ingresan esa cantidad de dólares al país y lo cambian en Argentina esos 1000 dolares que antes de la devaluación costaba $5 el dólar y te iban a pagar 5$, ahora recibes el doble, $ 10 el dólar. Hacen la misma transacción, la misma operación comercial, igual volumen ni una vaca mas, ni un kilo de soja mas y ganan el doble por una simple cuestión cambiaria. Como no va ir Biolcatti y la Mesa de Enlace a hacer quilombo donde sea contra un gobierno que se resiste a esta especulación financiera. Y se entiende que sus contadores y economistas argumenten cada noche en la pantalla de la tele, a favor de la ganancia de sus patrones, proponiendo la devaluación. Pero no a todos favorece la devaluación. Si el peso pierde valor, si pasa a ser una moneda de poco valor, el sueldo que se cobra en pesos ya no alcanza para comprar las mismas cosas que podías comprar antes de la devaluación. Antes siguiendo con el escenario de un 100 % de devaluación, con $ 4 comprabas 1 K de azúcar, era como decir valía 1 dólar, ahora necesito $ 8 o sea 1 dólar, porque se devaluó el peso en un 100% Perjudica al trabajador, que para compensar la pérdida de adquisición de su salario pide aumento, va al paro, Ubaldini le metió cerca de una docena de paros generales a Alfonsín por las devaluaciones como respuestas a la inflación de aquel momento. Los sueldos no alcanzaban para nada mientras que los precios se iban por las nubes, y perdía el trabajador. Pero también el pequeño y mediano empresario que no le daba el cuero para bancar esos aumentos que pedía el sector trabajo y se fundía. (por supuesto que hay otras variables en juego, pero me detengo en esta) Crecía la desocupación. Quedaban sin laburo. Suspensiones temporarias, vacaciones forzadas pagando la mitad del sueldo etc., pierde el trabajador y el pequeño industrial o productor las Pymes etc. no los grandes.
  • Endeudamiento: La otra es que salga a endeudarme con préstamos de los Organismos Internaciones que se llenaran los bolsillos con interese usurarios, y así ingresan dólares, claro que junto aquellos entraran en vigencia los condicionamientos de medidas económicas y políticas. Pero sobre endeudarse ya NK puso las cosas en su lugar. 
Para lograr esa devaluación porque ya saben que no habrá endeudamiento nacional con los organismos multilaterales de crédito, al menos no con los condicionamiento habidos en otras épocas, arman los escándalo mediáticos, hoy el dólar, ayer el riesgo país, en el medio la inseguridad es igual, porque aparte de oponerse al gobierno los dueños de los medios tienen intereses comunes con las grandes empresas, que se beneficiarían directamente con una devaluación que precisamente buscan los discursos que quieren meter pánico, para que el gobierno ceda a esa presión y devalúe. Pero además por otra, el miedo afecta las expectativas del ahorrista medio en dólares, que dirá se viene todo abajo, se va todo a la mierda, y entonces tiende a correr y ampararse en el dólar. Si no hay divisas, por las medidas que toma el gobierno, lo ofrecen los arbolitos, las cuevas financieras etc. o sea aparece el dólar paralelo, en un mercado paralelo al oficial, a ofrecer la moneda que si bien no escasea per se en el oficial, sino la restricción a su acceso. Si no dicen de dónde sacaron la plata para comprarlos no hay nada, si lo demuestran ante la AFIP todo bien, pero no todos la tienen blanqueada. Sino pregúntenle a Susana Jiménez que declaro que gana $ 30.000, y no pudo decir de donde saco la guita para comprarse 2.000.000 de dólares en menos de los 5 primeros meses del 2011.
La mecánica de transformar en su contrario la realidad, usan en estos días Clarín, La Nación y su grupo de empresas mediáticas. En este caso publicitando lo ilegal como legal. En efecto borran las diferencias entre el mercado negro del dólar, que es ilegal, que constituye un delito, y el mercado oficial del dólar pautado por las autoridades del Banco Central y parámetro de referencia para todo tipo de transacción legal. Los medios dan un tratamiento por el cual ubican en el mismo nivel el movimiento y la cotización del dólar paralelo –ilegal- que el dólar oficial – legal-. Al equiparar lo ilegal (el dólar negro) con lo legal (dólar oficial), la ley y el delito tiene un mismo status. Lloran la impunidad perdida, como los militares las leyes de O. D y P.F., o como la Mesa de Enlace el impuesto actualizado del valor de la tierra. Sueños de viejos mandamases. Pero, son otros tiempos, tiempos en que recuperamos la Patria como dijo CFK en su discurso del 25 de mayo. No les importa ser propagandistas de un delito, si ello ayuda a explosionar, enloquecer a los sectores medios contra el gobierno, amen de buscar mas ganancias. 
Pero además los medios de prensa hegemónicos venden gato por liebre, arrojando el mercado negro del dólar como termómetro regular de cotización de esa moneda, cuando en realidad es el dólar oficial y su cotización el que rige y por el cual se ordenan todas las transacciones comerciales y bancarias. Sin embargo los intereses mediáticos empujan formar una burbuja de resistencia al gobierno bajo un mensaje de que un mercado equivalente al 2% de las transacciones, que es lo que mueve el mercado paralelo, es lo que sucede en el 98% de la realidad del mercado oficial que va en otra dirección. Eso es contrabando mediático, y como todo contrabando es delictual. Hacer propaganda del dólar paralelo que es ilegal es agitar un delito como si no lo fuera. No se puede hacer propaganda del contrabando, porque eso constituye un delito, diciendo por ejemplo que el precio del paquete de cigarrillo que pasan eludiendo los controles de la frontera sale más barato, y por eso hay que comprar el de contrabando. Nadie sale a decir esto, pero si estos con de sangre impune.
El fantasma de los saqueos en época que nuestra plata no valía nada, época de la hiperinflación, hace un cuarto de siglo, época que clamaba devaluación y que al final la convertibilidad de Cavallo se la dio, es una experiencia guardada en el imaginario colectivo de las clases medias no solo como descalificación de la moneda oficial, sino como conveniencia de salirse del peso en épocas de crisis en particular, y ampararse en otra moneda segura, como el dólar según sus vivencias. Pero ahora entre otras cosas no hay crisis de aquella magnitud cuando menos, el peso vale, no hay hiperinflación, el mundo es otro. Por eso los medios tratan de crear un clima mediático artificial lo más parecido posible al pasado, cuya experiencia se guarda en el imaginario colectivo, para traer con ellas el recuerdo de la incertidumbre y la zozobra económica. En realidad todo lo que sea posibilidad de alterar y encrispar a las clases medias, son iniciativas bienvenidas a los medios dominantes. Están en disputa los sectores medios. Ante ellos agitan fantasmas oníricos, o sea libre del tiempo, no lo contextúan temporalmente, como si todas las épocas y todos los gobiernos fueran lo mismo. Agitan el fantasma del corralito por estas horas por ejemplo, solo que ahora sería en dólares. Quieren homologar, en la cadena equivalencial, el escenario ‘que se vayan todos’ con el escenario de su agitada ‘crisis del dólar’. No importa forzar la realidad para crear similitudes imposibles, descontextualizadas si de lo que se trata es meter miedo y provocar la estampida…..hacia el dólar, esto es contra el gobierno y a favor de su sector.   
Quienes compran en el mercado paralelo, son el 2% de los que compran dólares en el oficial. La mayoría son aquellos que no pueden justificar los fondos para la compra y mas algunos que pagan justos por pecadores, y el gobierno debe ajustarla mira. Pero también allí van a parar los corridos por la estampida mediática, y pagan lo que sean porque el mundo se viene abajo y que se clavaran como tuna en un machete Hacia la soberanía monetaria, al Papa lo que es del Papa, al peso lo del peso y al dólar a la puta que lo parió.

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